Hidráulico

 

PATRIMONIO HIDRÁULICO

Gran Canaria ofrece las más variadas estrategias hidráulicas, dado a su arraigada cultura del agua iniciada en la sociedad aborigen que ya desarrollaba sencillas obras, años más tarde con la colonización europea, se crearon complejas e interesantes infraestructura hidráulica que alcanzó su auge a finales del siglo XIX y mediados del XX, con los cultivos de tomates y plátanos.

En la Villa de Ingenio, junto al Ayuntamiento se encuentra la secretaría de la Heredad Acequia Real de Aguatona, una de las instituciones que han marcado el devenir histórico del municipio de Ingenio. Su desarrollo, ha respondido a las exigencias y necesidades de una población que, debido a las circunstancias, tuvo en el agua no sólo como elemento vital sino un pilar de todo un modo de subsistencia. La Heredad “Acequia Real de Aguatona” configurada hacia 1521, regulándose su reparto, unido a las Heredades de “Santa María” y los “Parrales” en Agüimes y la de “Aguatona” en Ingenio, por D. Luis Romero.

Mediante las tradicionales acequias, el agua es conducida para su mejor aprovechamiento. Las aguas de riego son la arteria vital del sustento y desarrollo de toda población como Ingenio basado en su agricultura y ganadería. Su abundancia o su sequía marcan la balanza o la penuria de la población.

Justo en frente del Molino de los López podemos encontrar una cantonera, la cual, distribuye el agua de forma equitativa a través de los rebosaderos. Cuando estas cantoneras están cerradas, se denominan cajas de agua o de reparto. Todas ellas han aportado a la Villa de Ingenio un Patrimonio de gran valor económico, etnográfico, histórico y paisajístico en consonancia con la actualidad.

Molinos en la Villa de Ingenio:

- Molino de Manolico Díaz o Molino de La Ladera: Este molino fue construido a finales del siglo XIX, siendo su primer molinero Manolico Díaz y, a su muerte, sigue con la molienda su esposa, Anica Guedes. En un principio no disponía de cubo, ya que el canal, con su pronunciada pendiente, ofrecía la presión necesaria para mover la rueda, aunque este molino gozaba de la fama de ser el más lento y de menor molienda, con sólo una fanega de millo en una hora y cuarenta y cinco minutos. En 1906 se sustituyó el canal por un cubo, el cual se llenaba lentamente para no mermar el riego a los regantes. El “Molino de La Ladera” tenía una potencia de 2,75 CV., dos piedras de moler de 1,05 metros de diámetro y su producción era de 148 kg en una jornada de ocho horas.

- Molinos de los López o Molino de La Rueda: Situado en el Casco Histórico de la Villa de Ingenio, este molino era el más rápido de la zona, en la calle de La Rueda. Este molino producía 154 kg. en una jornada de ocho horas. Contaba con una potencia de 1,75 CV y fue el último de los molinos en abandonar su actividad, en torno a  1960, cuando los cambios alimenticios de la población, superada la Post-guerra, unido a la posibilidad de adquirir el gofio en las tiendas de comestibles, obligaron al cese de esta actividad y al consiguiente cierre de los molinos hidráulicos.

-Molino de Ceferinito: De él, hoy en día sólo se conserva la vivienda de su molinero y el canal o acequia por donde discurría el agua desde la cantonera, situada a unos metros anteriores, hasta llegar a la rueda que accionaba su molienda. Nunca dispuso de cubo ya que el canal que conducía el agua tenía una vertiginosa caída, más que suficiente para potenciar la fuerza motriz en el rodezno. Este molino permanecía inactivo durante siete días de los dieciséis que duraba la dula, ya que el agua no pasaba durante ese tiempo por el canal, sino que, desde la cantonera cercana, era dirigida hacia los terrenos agrícolas de la zona. Este molino llegó a concertar con el Sindicato Nacional de Trigo un pago de cuatro céntimos por cada kilo de harina producida con el trigo que el Sindicato le suministraba. Su producción suponía unos 130 kg. en ocho horas de molienda a una potencia de 2,3 CV. En épocas de hambruna se llegaron a moler salados y algarrobas previamente tostada y desprovista de semillas.

– Molino de Antoñico Bordón: Situada en el Parque Néstor Álamo, se desconoce su fecha de construcción. Su llamó así por el nombre del señor molinero que lo arrendó trabajándolo hasta su muerte. Es de destacar que en este molino aún perdura la única piedra hecha de una sola pieza. Su rueda acutal es una representación de la original.  El Molino de Antoñico Bordón molía 148,9 kg. en ocho horas con una potencia de 2,65 CV.

- Casa del reloj: La denominación de este edificio alude, como es obvio suponer, a la presencia en su interior de un reloj-patrón al que debe ajustarse el régimen de riego de las aguas. El primer reloj utilizado data de 1864, siendo sustituido por otro en el año 1922. Los regantes debían tener su reloj ajustado al de la Casa para controlar así el caudal de agua exacto y evitar que éste fuese superior al estipulado por la Heredad mediante las dulas establecidas.

molino copia

Pieza_de_molino_medida_especial

cantonera_en_la_Plaza_medidas_especiales

Bibliografía: RAMOS RAMÍREZ, A. y SALAZAR CRUZ, B. :Ingenio y sus Molinos de agua. Ayuntamiento de la Villa de Ingenio. 1997. Págs.82,84 y 86