Historia

Los orígenes de la actual Villa de Ingenio son posteriores a la conquista, aunque muchos yacimientos arqueológicos hablan de la presencia de población aborigen en esta parte del Guanartemato de Telde(antigua división política). De hecho, su patrimonio arqueológico ha proporcionado buena parte de los restos humanos de los antiguos canarios que hoy se conservan en el Museo de Guayadeque.

El topónimo “Ingenio” procede del molino de moler caña dulce o hacienda azucarera, que se instaló en la misma zona donde yace actualmente Ingenio, y que fue explotado por el portugués Alonso de Matos en 1518.

En un principio, Ingenio era parte del Señorío Episcopal de Agüimes, hasta que el aumento de población en el siglo XVIII ya hizo que los vecinos plantearan la creación de su propia parroquia. Será con la incorporación de un ayuntamiento a mediados del siglo XIX, y logrando el título de Villa ya en el XX, cuando comience a ser un municipio diferenciado del resto.

Este lugar, al principio bajo la jurisdicción del Señorío Episcopal de Agüimes, creció en torno al comercio del azúcar tras la construcción en 1518 de un ingenio azucarero en un llano de la Vega de Aguatona. Hay que tener en cuenta que desde ese lugar se fue extendiendo y creando el actual pueblo de Ingenio.

Entre su patrimonio arquitectónico destaca el centro histórico, donde se aprecia la iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria que obtuvo el 30 de noviembre de 1815 la declaración parroquial, es decir, el derecho a ser parroquia diferenciada del resto. Por otra parte, la ermita del Buen Suceso en Carrizal obtiene la declaración parroquial en 1907.

En 1816 se separa administrativamente, cuyo alcalde será José Ramírez; y desde 1900 hasta 1908 se crea la iglesia de La Candelaria. En cuanto a su patrimonio etnográfico, costumbres, paisajes e inmuebles que representan a una sociedad, sobresalen sus molinos de agua y de viento, además del folklore y la artesanía.

BIBLIOGRAFIA: GUERRA ROMERO, Jonay: Manual “Educándonos con Ingenio I “ 

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